Dentro de las actividades indispensables para nuestro
bienestar está nuestra cercanía con la música: el baile y el canto, no importa
si no lo hacemos tan bien, lo importante es la energía que empleamos en esta
actividad, con solo dos minutos de esta práctica llegarán internamente a
nosotros las endorfinas, químicos cerebrales encargados de llenarnos de
bienestar y prevenir la depresión.
Otro beneficio, específico del canto, son las
autoafirmaciones, mensajes que vamos interiorizando al verbalizar y repetir una
letra de canción. Estos mensajes llegan
a nuestro cerebro, quien se apropia de ellos y va construyendo realidades de
mundo, ideas tan profundas que de modo inconsciente nos guían en nuestras decisiones
e ideales.
Buscando el porqué de mi elección de educar, este sueño de
entregar lo que tengo, querer vivir en
un mundo más cordial, donde unamos nuestras manos y cantemos una misma canción,
encontré a mi mentor. Mi adolescencia la
pase escuchando a Alberto Plaza, tuve mis primeras experiencias amorosas en
torno a su música y cuando me sentía complicada, sola o que nada tenía sentido
ahí estaba él con su pa´lante pa´lante, incitando a creer en un futuro mejor,
dejando el pesimismo de lado, tendiendo una mano a quien la necesita e
indudablemente fortaleciendo mi conciencia social.
Por lo mismo no me canso de agradecer y resaltar la labor
educadora de los músicos y en especial de mi trovador. Desconozco cuales fueron las motivaciones de
Alberto al crear tan hermosas canciones, todas y cada una, hablan de sano amor,
respeto, hermandad y esperanza. Pero
conozco en carne propia el efecto (de las canciones) y puedo dar fe de haberme
construido en una mentalidad loca para estos tiempos, soñadora, que empuja
hacia adelante aunque las adversidades insistan en derribar.
Advirtiendo lo anterior es que todos los locos valientes que
estamos educando debemos estar atentos a la música que están escuchando
nuestros niños y jóvenes, ya que se están alimentando de ideas que no siempre
son alentadoras pudiendo construirse ideas poco amigables consigo mismos y con
el mundo.
Para los más chiquititos indudablemente recomiendo Cachureos
y Cantando Aprendo a Hablar, música pegajosa y alegre que entregará valores
sólidos que de inmediato pondrán en práctica comenzando a su vez a formar la
mente de forma positiva y muy entretenida.
Completamente emocionada porque el día 10 de Febrero próximo asistirá
al concierto de Alberto Plaza en Viña del Mar, se despide su loca amiga de
siempre
Paola.
